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Por: Nelson Fajardo

La entrevista hecha por Barak Obama al Bloomberg News1   es muy importante para el análisis económico, por cuanto muestra elementos de política económica que nos indican el rumbo que puede tomar el actual gobierno de la Casa Blanca con el propósito de conjurar la crisis que viene acompañando a esta potencia imperialista.

Según Obama “desde que comenzó la recesión en diciembre de 2007, Estados Unidos ha perdido 6,9 millones de empleos. Los recortes laborales alcanzaron un máximo de 741.000 en enero, y desde entonces han bajado, a 216.000 en agosto, según el Departamento del Trabajo”. Si bien reconoce que la economía es frágil, también asegura que a través de políticas económicas concentradas en  su plan de reforma reguladora, se logrará frenar el desempleo y recuperar el crecimiento económico.

Dicho plan consiste en reducir, a través de controles, los riesgos desorbitantes e insostenibles en los que incurre el sistema financiero con medidas que realcen el riesgo moral de los riesgos financieros. A ello se une dar prioridad a la inversión a largo plazo en lugar de los beneficios a corto plazo. Se trata de dos principios  claves que se complementaran con una agencia de protección financiera a los consumidores.

Estos componentes del Plan requieren, igualmente, una agencia de seguridad de productos financieros y fortalecer el papel de la Reserva Federal o Banco Central (FED) para alcanzar la estabilidad del sistema y no reducir los sueldos exorbitantes que obtienen los altos ejecutivos. Esta decisión de política pública, de carácter económico e interna, se complementa con impuestos a las importaciones, principalmente procedentes de China (35% a neumáticos y que ascienden a 1.800 millones de dólares); así como el fortalecimiento de las exportaciones y el repunte de la producción de bienes de consumo para la población.

La propuesta sigue dentro del esquema del modelo de acumulación neoliberal, con algunos giros y énfasis en los que predominan elevar la autoridad reguladora del Estado, que no implica un optimo control a los desmanes del sector financiero, causante principal de la crisis, y por otro lado, gravar con aranceles las importaciones para estimular el consumo de los bienes de consumo de fabricación nacional, mientras se continua en la línea del fomento a las exportaciones.

Llama la atención que dentro de esos giros y énfasis, se busca elevar la autoridad reguladora del Estado al sector financiero; pero al mismo tiempo, Obama considera necesario seguir sosteniendo el apoyo al sector para que salga de la crisis. Esto significa una dualidad entre control y estimulo que, a la postre, conduce a una separación entre Estado y sector financiero en el momento que el segundo presione por elevar la rentabilidad que le proporciona la manipulación de las tasas de interés, mientras que el primero, el Estado, se vera obligado de nuevo a “flexibilizar” los mecanismo de control.

Como podemos observar, se trata de una solida hermandad entre el Estado y el sector financiero del capital y máximo exponente del mismo, en la que se gana por partida doble. Si dicho capital esta en crisis, el Estado acude en su ayuda financiando la crisis con recursos del conjunto de la sociedad, principalmente de los trabajadores; si esta en recuperación o auge, el sector financiero hace de las suyas sin control alguno, pero gana también.

Este comportamiento hace parte de los ciclos a largo plazo del capital, e indica claramente una crisis tanto de proceso como de estructura de las relaciones globales del capital en las que se coloca de relieve el parasitismo de la especulación financiera, como mecanismo para elevar la velocidad de rotación del capital en aras de asegurar altas tasas de ganancias, sin arriesgar en una inversión real en la estructura material de la sociedad. Y el capital no lo hace porque significaría constar el creciente marchitamiento de la ley del valor, tal como lo insinúa Samir Amin. Es bueno recordar que riesgo moral mayor del gran capital es la ganancia y la explotación del trabajo ajeno, y esto no ha cambiado desde la época de Adam Smith.

HECHOS Y CIFRAS
El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernake, declaró el martes que la recesión ha terminado, a la vez que los consumidores estadounidenses mostraron las primeras señales  tangibles de que han vuelto a abrir la billetera. Bernake, que en las últimas semanas ha mostrado un optimismo cauto en medio de señales de crecimiento en el tercer trimestre, dijo por primera vez que los analistas concordaban en que “en este momento, estamos en recuperación”. Murray Sara y Zimmerman Ann, Bernake dice que la recesión terminó y las cifras del consumo avalan su optimismo en The Wall Street Journal Americas de El Tiempo, miércoles 16 de septiembre de 2009, página 1-8.

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La sobreproducción y la restricción en mercados externos para algunos alimentos ha llevado a que Gobierno, productores y comercializadores busquen mecanismos para aumentar el consumo interno. Según Andrés Fernández Acosta, ministro de Agricultura, gracias a estas iniciativas el precio de la carne se ha reducido entre 15 y 25% durante esta semana en las grandes superficies. El funcionario agregó que hoy se reunirá con los directivos de los hipermercados y las cajas de compensación con el fin de que la disminución que se ha dado con la carne de res llegue ahora a productos como la harina de maíz, arroz, leche y panela. Se busca nuevo consenso de precios en Negocios de El Espectador, miércoles 16 de septiembre de 2009, página 8.

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Las luchas antiglobalización, antiimperialistas y populares a partir de 1994 en Chiapas- Méjico, significan el surgimiento de organizaciones y movimientos revolucionarios, nacionalistas y progresistas que han promovido luchas por la defensa de la soberanía nacional pisoteada por los imperialistas, sobre todo los norteamericanos, y por solucionar los problemas más sentidos de los pueblos de la región, que dieron como resultado el ascenso de unos gobiernos democráticos y nacionalistas como en Venezuela, Bolivia, y Ecuador, y posteriormente en Nicaragua, Salvador, Guatemala y Honduras, y otros como Uruguay, Paraguay, Brasil, Chile y Argentina quienes de diferentes maneras, han asumido posiciones antiimperialistas o antinorteamericanas. Golpes estratégicos del imperialismo norteamericano en América Latina en Documentos del Movimiento por la Defensa de los Derechos del Pueblo –MODEP- No2, septiembre 2009.

1  Bloomberg, ‘No vamos a una guerra comercial’ en Portada de Portafolio, miércoles 16 de septiembre de 2009, página 7.