xinsrc_122010525072945315171

Por: Nelson Fajardo.

Mientras que el Foro Social Mundial realizado, en Belem de Pará Brasil, se preocupaba por diseñar las luchas por venir del movimiento antiglobalización, deducir posibilidades de mejorar el futuro y ratificar la vigencia de las luchas de los oprimidos y explotados en todas sus expresiones y manifestaciones; la cumbre de Davos en Ginebra, Suiza, que agrupa los países más ricos y potentes del mundo, centraba su atención en los problemas más significativos que confronta el sistema capitalista y su modelo de acumulación de capitales globalizado.

Se observa, la existencia de dos espacios diferentes y antagónicos que dan muestra de nuevas formas, modalidades y expresiones de la lucha de clases en las condiciones del siglo XXI, y en las que se coloca de relieve que una verdadera globalización al servicio del conjunto de la humanidad, no será posible mientras persista y tenga vigencia la lógica de funcionamiento  del capitalismo. Lógica que corresponde a la explotación crecientemente degradada de los trabajadores para obtener el mayor cumulo de plusvalía transformada en ganancias al servicio y usufructo de una elite minoritaria de multimillonarios, que no solo se apropian de ellas, sino que también siguen siendo los propietarios privados de los medios de producción estratégicos.

Bajo estas condiciones, las potencias capitalistas reunidas en Davos estuvieron preocupadas por las dificultades que presenta el modelo de acumulación de capitales en el marco de una crisis económica mundial que las agobia y que apunta en convertirse en una profunda depresión.

Es así como Putin ratificó sus compromisos anti proteccionistas asumidos durante la reunión del G-20 del año pasado; por su parte, Wen Jiabao de la China dijo que el proteccionismo no sirve a ninguna causa y puede empeorar y prolongar la crisis, mientras que Celso Amorin del Brasil sugería que bajo condiciones de crisis, el proteccionismo afecta más a los países pobres. Estos y otros jefes de Estado participantes de la cumbre de Davos desatan estas preocupaciones en momentos en que los Estados Unidos regresan a medidas proteccionistas frente a la agudeza de la crisis que la azota; pero igualmente en momentos en que el modelo de acumulación neoliberal, transnacional y supraestatal muestra un desgaste profundo.

La verdad es que se coloca en evidencia la dicotonomía económica entre el papel objetivo que juega el Estado en la economía y el despliegue político de la falacia ideológica del mercado libre. Dicotomía que ha sido manipulada por el sistema capitalista desde que concluyó la época del verdadero capitalismo de la libre competencia a finales del siglo XIX.

Por momentos, el Estado es despreciado y en otros es avalado, tal como sucedió entre finales del siglo XIX y la década del treinta del siglo XX, donde dominó el desprecio. A partir de los años 30 y hasta finales de los años 80 del siglo XX fue avalado y desde ese momento hasta la actualidad vuelve a ser despreciado. Todo indica que ese tercer momento vuelve abrir espacio a un nuevo aval para el Estado.

Lo cierto es que los participantes de Davos, como foro que  representa potencia y capital, siguen alimentando el modelo hegemónico hasta que la crisis y las tasas de ganancia se deterioren profundamente; cuando eso suceda, el capital volverá al recurrir a la economía de Estado para salvaguardar políticamente sus capitales. Al parecer ese retorno al Estado no se ve necesario por ahora, pero la crisis avanza.

Cuando la crisis se transforma en depresión profunda, el capital monopolista mundial,  continental, regional y nacional vuelve a delegar su responsabilidad en la intervención directa del Estado en la economía. Davos concluyó a la espera en que ello se convierta en necesidad suficiente y justificada de sus intereses fundamentales.

¿QUÉ ES QUE EN ECONOMÍA?
El libro
Bajo el titulo Perspectivas en la industria del petróleo y los derechos de los trabajadores, acaba de aparecer a la luz pública un texto muy valioso del Diplomado en derechos humanos USO-Ecopetrol. Se trata de un trabajo que compila los trabajos del diplomado realizado entre el 31 de marzo y el 25 de abril de 2008 por parte de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia, mediante un convenio de ésta con la Comisión Conjunta de Derechos Humanos y Paz de la empresa ECOPETROL y la Unión Sindical Obrera de la Industria del Petróleo – USO-.

En éste diplomado participaron 35 trabajadores afiliados a la USO. Tuvo una intensidad de 160 horas de trabajo, 34 de los asistentes recibieron el Diploma que certifica su asistencia y su dedicación. Como docentes contribuyeron 16 profesores de nivel superior. 10 de ellos entregaron el texto escrito de sus exposiciones.

El libro recoge los trabajos de los docentes que entregaron las síntesis de sus exposiciones, con la intensión de difundir el conocimiento del tema en la sociedad. Ellos fueron:

Ángel Ricardo Sánchez con La transición de América Latina hacia la unidad
Sergio De Zubiría Samper y El contexto internacional de los Derechos Humanos
Luis Alejandro Galindo Torres, Reformas Institucionales en la Industria del Petróleo
Iván David Ortiz Palacios (Q.E.P.D), El sistema interamericano y la libertad sindical
Carlos Medina Gallego, Una “Noción de Guerra” para el estudio del Conflicto Armado en Colombia
Alejo Vargas Velásquez, El conflicto armado colombiano en tiempos de la Seguridad democrática
Farid Samir Benavides Vanegas con Verdad, Justicia y Transición en Colombia
Juan Mauricio Álvarez Montoya, La Sociedad Civil en los procesos de Paz y Posconflicto
Luis Humberto Hernández Riveros, América Latina: Petróleo y Conflicto. Pasado, Presente y Futuro
Gregorio Mesa Cuadros concluye con Petróleo y Derechos Ambientales.
Por la importancia y valor de los temas que se abordan y se tratan con una altura académica desde unos autores comprometidos con la transformaciones democráticas que tanto requiere y reclama Colombia, invitamos a los lectores a su estudio en profundidad.